
Una instalación solar bien gestionada puede incrementar su producción energética hasta en un 25 %, reducir paradas no planificadas y extender significativamente la vida útil de los equipos. Sin un mantenimiento adecuado, las pérdidas de rendimiento pasan desapercibidas y el retorno de la inversión se ve comprometido.
La eficiencia de una instalación fotovoltaica depende directamente de su mantenimiento. En Grupo Savia abordamos el mantenimiento fotovoltaico desde una perspectiva técnica, digital y preventiva, con el objetivo de proteger el rendimiento del activo energético y maximizar su valor a largo plazo.
Ofrecemos un servicio integral de mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas, que combina actuaciones preventivas, correctivas y predictivas, interviniendo de forma directa sobre los principales elementos críticos de la instalación: inversores, cuadros eléctricos, estructuras, sistemas de protección, comunicaciones y puntos sensibles de operación.
Este enfoque permite una gestión más eficiente del activo, reduce incidencias no planificadas y facilita una toma de decisiones basada en el estado real de la instalación.
Supervisamos la producción, el estado de los equipos y de los parámetros clave en tiempo real. Identificando así desviaciones, pérdidas, fallos de inversores o degradación de módulos antes de que impacten en la rentabilidad. Una buena monitorización avanzada y un buen análisis de rendimiento es clave en este proceso.
Nuestro modelo de mantenimiento se apoya en datos e históricos operativos, analizando curvas de producción y el comportamiento de la instalación a lo largo del tiempo. Este enfoque permite anticipar incidencias, planificar intervenciones de forma más eficiente y optimizar la gestión operativa del activo.
Gracias a nuestra plataforma de inteligencia artificial SGClima, integramos toda la información energética y operativa de la instalación, lo que permite:
El mantenimiento es una parte crítica de la gestión técnica de una planta fotovoltaica, ya que condiciona su operación diaria, la detección temprana de incidencias y la capacidad de tomar decisiones basadas en información real a lo largo del tiempo.